Científicos británicos descubrieron -en un estudio con ratones- la sustancia que hace que una hembra se sienta más atraída hacia un macho en particular.
Y han bautizado al compuesto "darcin" en honor a Darcy, el atractivo héroe de "Orgullo y Prejuicio", la famosa novela de Jane Austen.
Tal como explican los investigadores en la revista BMC Biology, esta inusual sustancia es una feromona que se encuentra en la orina de los machos.
Y es la primera vez que se identifica a un compuesto específico capaz de "despertar" la atracción sexual de un individuo en particular.
Aunque el hallazgo fue llevado a cabo en ratones, los investigadores de
Estudios en el pasado han demostrado que las feromonas liberan señales químicas específicas para la comunicación entre individuos de una misma especie.
Estos compuestos son capaces de provocar comportamientos específicos o desencadenar procesos fisiológicos en los individuos.
Recuerdo del olor
Las señales químicas que liberan las feromonas pueden ser detectadas tanto en aromas como sabores y algunos animales las utilizan para coordinar su comportamiento social, incluida la atracción sexual para el apareamiento.
En los ratones, se sabía que las feromonas son utilizadas para "anunciar" la ubicación del animal, o para "marcar" la posesión y dominio de un territorio
Lo que hasta ahora no se había logrado entender, sin embargo, era si existen compuestos específicos utilizados por los mamíferos para provocar respuestas específicas, como la atracción hacia un individuo en particular.
Para investigarlo, los científicos estudiaron a más de 450 ratonas hembras adultas que mantuvieron en cautiverio.
En los pruebas se colocó a las ratonas junto dos marcas aromáticas de orina, una de un macho y una de hembra, y se siguió un registro del tiempo que los animales pasaban junto a cada una de las marcas.
En algunos de los experimentos las ratonas podrían "tocar" la marca aromática pero en otros sólo recibían el olor suspendido en el aire.
Los científicos descubrieron que las hembras pasaron más tiempo con los aromas de los machos y además, lograron memorizar el olor particular de ese macho.
"El contacto con la feromona darcin consistentemente duplicó el tiempo que las hembras pasaron cerca del aroma de un macho" explica la doctora Jane Hurst, quien dirigió la investigación.
"Cuando podían tocar a darcin con la nariz las hembras lograron aprender ese olor particular y subsecuentemente triplicaron el tiempo que pasaron cerca del aroma suspendido en el aire de ese mismo macho. Y no mostraron ninguna atracción hacia otros machos", agrega la investigadora.
Atracción selectiva
Según los científicos, esto revela que la proteína darcin estimula una respuesta a olores específicos no sólo por un proceso de aprendizaje sino también con la memoria.
Y esto, afirman, permite que la atracción sexual femenina sea selectiva hacia un macho en particular.
Los investigadores afirman que es la primera vez que se logra identificar a una proteína específica capaz de provocar una respuesta de atracción sexual en un vertebrado.
"Este 'efecto darcin' nos ofrece una nueva herramienta para investigar las bases neuronales de memorias específicas en el cerebro y nos da información importante sobre la regulación de la conducta en modelos de mamíferos complejos", dicen los científico.
Tal como señala la doctora Hurst "aunque darcin se encuentra sólo en esta especie, quizás hay feromonas similares capaces de estimular el aprendizaje del olor de un individuo que podrían ser la base de respuestas específicas individuales en humanos".
El contacto con una bacteria que vive en la tierra parece mejorar el aprendizaje y reducir la ansiedad, afirma un estudio llevado a cabo con ratones. Estudios en el pasado habían mostrado que la M. vaccae, inyectada en ratones, lograba estimular el crecimiento de algunas neuronas provocando una mejora en los niveles de serotonina y una reducción de la ansiedad. Como se sabe también que la serotonina podría tener un papel en el aprendizaje los científicos decidieron investigar si la M. vaccae podría mejorar la inteligencia. Con ese fin, la doctora Matthews condujo una serie de experimentos con dos grupos de ratones, uno había ingerido la bacteria viva y el otro no había tenido contacto con el patógeno, y estudiaron la capacidad de los animales para trasladarse por un laberinto. En un segundo experimento los científicos retiraron la bacteria de la dieta de los ratones y se volvió a estudiar su conducta en el laberinto."Encontramos que los ratones alimentados con M. vaccae viva navegaron por el laberinto dos veces más rápido y con menos ansiedad que los ratones del otro grupo", dice la investigadora. Aunque los ratones corrieron por el laberinto más lentamente que cuando habían ingerido la bacteria, en promedio corrieron más rápido que los ratones que no habían consumido el microbio, dicen los investigadores. "Creemos que estos resultados son importantes porque sugieren una relación entre los microbios y la función cerebral", dijo a la BBC la doctora Matthews. La investigadora cree que aunque el nuevo estudio fue llevado a cabo en ratones, podría especularse que pasar tiempo en el exterior donde está presente la M. vaccae podría tener también un impacto positivo en humanos. De cualquier forma, expresa la investigadora, son bien conocidos los efectos positivos de pasar tiempo en contacto con la naturaleza. "Así que el mensaje para la gente es salga al exterior, interactúe con la tierra, porque quizás esto lo podrá beneficiar de formas que nunca se imaginó", afirma la científica. La investigación fue presentada durante la conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Microbiología que se celebra en San Diego, California.
La M. vaccae "es una bacteria que vive en la tierra y es probable que la gente la ingiera o respire cuando pasa algún tiempo conviviendo con la naturaleza", afirma la doctora Dorothy Matthews, profesora de The Sage Colleges en Troy, Nueva York, quien dirigió el estudio.Según científicos en Estados Unidos, los animales que tuvieron contacto con este patógeno -Mycobacterium vaccae- mostraron mejor capacidad para aprender nuevas tarea y mayores niveles de serotonina, el compuesto químico cerebral vinculado al estado de ánimo.Mejor aprendizaje, menos ansiedad
Hotel de microbios
"Los humanos somos un 'hotel microbiano' ya que contamos con unos 10 microbios por cada célula que tenemos en nuestro cuerpo, o sea compartimos nuestro organismo con trillones de microbios", dice la científica."De hecho, esto tiene sentido si pensamos en la forma como evolucionamos como humanos que solíamos pasar gran parte del tiempo cazando e interactuando con la naturaleza".
Científicos estadounidenses afirman que han obtenido en el laboratorio la que dicen es la primera célula controlada por un genoma sintético, lo que podría ser el primer paso hacia la creación de vida artificial.
El doctor Craig Venter, director del estudio, espera que con este avance se puedan crear bacterias útiles que sirvan para generar energía, luchar contra el cambio climático o producir vacunas.
La comunidad científica ha reaccionado mostrando su reconocimiento hacia el avance, pero cuestionando que se pueda hablar verdaderamente de vida artificial. El material genético sintético fue colocado en una célula natural.
Otros califican de "aterradoras" las posibilidades que se abren con lo que califican de "jugar a ser dios". Entre las aplicaciones que podría tener la técnica también está la de crear poderosas armas biológicas.
Fuente:http://es.euronews.net/ Esta es la primera célula sintética. Es vida artificial. Vemos un microbio, una bacteria, un organismo unicelular creado a partir de moléculas inertes. En este laboratorio de Maryland, en Estados Unidos, han refutado que para crear vida haga falta un poder o una fuerza especial. Han logrado reproducir el genoma de una bacteria. Y tiene vida. Una puerta que abre la creación de organismos más complejos pensados para fines concretos. Algo que defiende su descubridor, el biólogo Craig Venter. “Necesitamos nuevas herramientas para la ciencia, y la biología representa una de los medios para aportar nuevas fuentes de combustibles a partir del CO2, nuevas fuentes de comida, de medicina, nuevas vacunas”. La célula ha conseguido duplicarse. Es solo el comienzo para el equipo de Venter. La biología sintética intenta construir organismos únicos y nuevos desde cero. Algo que va más allá de la biotecnología convencional. Hace tres años que Venter, premio Príncipe de Asturias 2001, dijo que crearía vida artificial en su laboratorio de Rockville. Nuevas oportunidades y nuevos riesgos entre los que está ver cual es la compatibilidad de la vida artificial con la vida natural.
TORONTO.- Un grupo canadiense especializado en el estudio del impacto de nuevas tecnologías en los países más pobres del mundo solicitó prohibir la dispersión de vida sintética en el medio ambiente tras el anuncio de Craig Venter de la creación de una célula con materiales sintéticos. Según señalaron hoy medios locales, ETC Group, una organización que en el pasado ha protestado contra experimentos biológicos de Craig Venter, quien obtuvo la primera secuencia comercial del genoma humano, advirtió de los peligros que Synthia -el organismo sintético de Venter- puede causar. "Synthia no es la solución para todos los problemas de nuestra sociedad. Es mucho más probable que cause todo un nuevo conjunto de problemas que los gobiernos y sociedades no están preparados para responder", dijo Pat Mooney, director ejecutivo de ETC Group, a través de un comunicado. ETC Group ha comparado la creación de Synthia con "la quintaesencia" de la Caja de Pandora. Otro de los portavoces del grupo, Jim Thomas, afirmó en declaraciones a medios de comunicación locales, que la creación de Venter "rebasa un límite tecnológico significante" y que se deberían "empezar a poner en marcha los mecanismos para responder a las secuelas". Thomas añadió que lo primero que debería hacerse es establecer normativas que impidan que empresas como Synthetic Genomics de Venter no produzcan secuencias de ADN "peligrosas" y afirmó que la "biología sintética es un campo de alto riesgo impulsado por los beneficios". En el 2004, ETC Group lanzó una campaña en el primer Foro Social de las Américas, celebrado en Quito, para protestar contra la expedición que entonces realizaba Venter alrededor de todo el mundo para recolectar millones de muestras microbiales, y advirtió de su interés en crear "nuevas formas de vida en el laboratorio".
La asociación advirtió que la célula sintética puede crear nuevos problemas más que solucionarlos.

